Los Unicos Privilegiados No Son los Niños

(Publicado en la revista de cultura y política La Tecl@ Eñe - Año XV Nro. 79 correspondiente al mes de noviembre de 2016)

POBREZA E INDIGENCIA: LOS UNICOS PRIVILEGIADOS NO SON LOS NIÑOS

Hace cerca de un mes el predio de Tecnópolis fue cerrado al público durante un par de horas, para uso exclusivo de los hijos e hijas de los funcionarios con cargos políticos en el Ministerio de Educación y Deporte de la Nación. Obviamente esas instalaciones son públicas, como así también de acceso libre y gratuito. Por eso, fueron denunciados por abuso de autoridad o peculado, ya que utilizaron efectos, trabajos y servicios pagados por el Estado en provecho propio y de sus familiares.

Se suele decir que los únicos privilegiados son los niños aunque parece que aquéllos,  que disfrutaron de las citadas instalaciones públicas, son más afortunados que otros. Así, según los últimos guarismos informados por el INDEC, uno de cada tres pibes hoy se encuentra por debajo de la línea de pobreza. Tal situación es la resultante de la crisis económica y social que transita nuestro país, a lo que hay que añadir la alta inflación, el tarifazo, los despidos, la apertura importadora, etc.

Octubre fue el décimo mes consecutivo que registró una caída en la actividad industrial  y la construcción sigue sin signos de recuperación. Ha disminuido la inclusión, cierran los establecimientos productivos y las pequeñas empresas, la obra pública se redujo a su  mínima expresión, se hundió la venta de productos de consumo masivo, día tras día se pierden empleos, han caído los salarios de los trabajadores, y así siguiendo. Y en lo esencial: el Estado desapareció como regulador de tales desajustes.

Más allá de las cifras y métodos empleados para realizar las mediciones, se trata de muchísimos chicos y chicas pobres e indigentes. Cada vez estamos más lejos de los objetivos que se desprenden de la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes que, en su condición de sujetos de derecho, deben gozar y disfrutar del pleno respeto al desarrollo personal de todas las garantías, tanto en su medio familiar como también comunitario y cultural.

Insistimos en la idea de que es una población que no tiene que sufrir un déficit de integración con respecto a la educación, la salud, el trabajo, la vivienda, la seguridad social, el deporte y el juego recreativo, etc. ya que, de lo contrario, nuestro futuro como nación se está comprometiendo seriamente. Estos procesos de exclusión y de marginalización se encuentran afectando en grave escala a los más chicos, dejándolos por fuera de los circuitos activos de los intercambios sociales.

Los sectores destinados a mejorar las condiciones educativas y de aprendizaje están por demás postergados y parece que todos los datos que venimos señalando en esta columna dan cuenta de que la educación ya no es una prioridad. Se siguen cerrando y paralizando planes como el FINES de Finalización de los Estudios Secundarios, ESI de  Educación Sexual Integral y programas como el Conectar Igualdad, por el cual recibían  netbooks estudiantes secundarios a lo largo y ancho de todo el país.

Por eso nos parece alarmante la reciente declaración del titular del ministerio nacional de educación, al manifestar que a nuestros pibes se les puede dar un plan social, pero esa plata la van a usar para comprar balas. Tamaño concepto sigue el lineamiento que estigmatiza la pobreza, sea sosteniendo que nuestras niñas humildes se embarazan para cobrar la AUH - Asignación Universal por Hijo, o sea que dicho beneficio termina yéndose por la canaleta de la droga y del juego.

Hay mucho prejuicio en ese modo simplista de analizar la realidad de nuestros pibes, al igual que cuando se dice que son todos unos vagos que no quieren trabajar, que matan por cualquier cosa, y otras generalizaciones similares; todo ello sin poder comprender qué es lo que verdaderamente acontece en sus vidas. Entenderlos es un primer paso para luego intentar operar en consecuencia, haciendo así el mejor diagnóstico que nos permita combatir y derrotar tanta receta neoliberal.

Desde La Tecl@ Eñe, diversas voces vienen destacando que el rol del Estado deviene  esencial y que se requiere de sus políticas públicas para lograr un mayor desarrollo. Y que ello produzca inclusión y mejores condiciones para los sectores populares, sobre todo con miras a la niñez y a la juventud. Ya son muchas las organizaciones sociales, políticas,  gremiales y culturales que han comenzado a darle pelea a un capitalismo feroz, y deseamos que cual efecto multiplicador sigan su avance.

 
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